En el micro me sucedió que de repente sentí que había una mirada en mi, voltee y efectivamente era una chica que me observaba detenidamente, pero en cuanto se dio cuenta que me di cuenta (valga la redundancia) se volteo y no volvió a dirigirme la mirada mas que de reojo, esporádicamente, aunque sus movimientos y su mano jugando con su escote me hicieron pensar que me estaba coqueteando.
Tenía algo de tiempo que no me percataba (¿o sería que no me importaba percatarme? ¿Será que en realidad no volteaban por mi pseudo-piocha?).
Me hizo sentirme deseado, "cotizado", como que finalmente existía, como que -por fin- era notado.
Fue de nuevo mi ego trabajando, al tiempo que me asombre pues hacia rato no notaba algo parecido.
Me gusta sentirme así, definitivamente, pero me di cuenta que puedo vivir sin ello, sin esos "golpes" a mi ego, sin esas flores, sin embargo, que falta hacen de repente...
M. R. James y el único tema que debería excluirse de las historias de
fantasmas.
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*M. R. James y el único tema que debería excluirse de las historias de
fantasmas.*
La semana pasada, al analizar el cuento de May Sinclair: *La natura...
Hace 17 horas
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